Los partidos políticos en América Latina
Manuel Alcántara .-
El avance de la democracia en América Latina en los últimos tiempos ha supuesto un triple proceso: la necesidad de articular reglas de juego asumidas por la mayoría y que, a la vez, compusieran espacios organizativos mínimos en donde se llevara a cabo la competición política; la incorporación de la movilización social a través de formas de participación y de representación, y, finalmente, la creación de canales de selección del personal político que dirigiera y gestionara la política cotidiana. Estas tres facetas se refieren a temas recurrentes de la literatura en las ciencias sociales y aluden, en una terminología más técnica, a la institucionalización del régimen político, la intermediación entre las demandas sociales y el poder y a la profesionalización de la política..
Cuando las ideas devoran a los hombres
Dante Avaro.-
Todo autor, toda obra, que se preste de ser contemporánea, obligadamente, parece, debe incorporar el término globalización o neologismos similares. La globalización aparece reiteradamente en la prensa oral y escrita, en los modernos medios de comunicación audioviduales. La mayoría de las veces, para no decir siempre, aparece como causa al mismo tiempo que efecto de diversos y antagónicos procesos. Parece, la globalización, un concepto elástico, poroso, flexible que escapa a la linealidad del discurso, y a la lógica científica del explanan/explanandum. Quizá, como sostiene Zygmunt Bauman en La globalización. Consecuencias humanas (1999), por querer dar 'transparencia' se torna, la globalización, en un fetiche que todo lo puede. Paradójico, después de la muerte de las grandes totalidades, surge una (la globalización) que pretende explicar todas las causas de la felicidad e infelicidad humanas.
Teorías de la justicia ¿utilidad, igualdad o mérito?
Alejandra Armesto ,- La igualdad como justificación de una distribución justa encuentra un terreno fértil de reflexión en el pensamiento liberal igualitarista. Éste es igualitario hacia los recursos naturales o externos tanto como respecto a las capacidades de cada uno, en oposición al libertarismo, y a través de la crítica al principio de la autopropiedad base de la explicación de la injusticia por la categoría de la explotación pretende superar el alcance igualitario del marxismo.
Sangre y tinta del kitsch tropical
Roger Bartra ,-Si la cultura mexicana está afectada por una melancólica dolencia finisecular, podemos sospechar que esta curiosa enfermedad posrevolucionaria es una condición morbosa de una sociedad que añora la pérdida de su condición salvaje y primigenia, inmersa en la gris frialdad de las tareas cotidianas de construcción de una economía moderna que no acaba de consolidarse. Quiero preguntarme: ¿la melancolía mexicana es una enfermedad del corazón, o una perturbación del cerebro? ¿Es un malestar cultural, o un padecimiento político?; ¿hay un delirio moral, o se trata de una conmoción ideológica?
El espíritu del terrorismo
Jean Baudrillard .-Todos los discursos y los comentarios traicionan la gigantesca
reacción frente al acontecimiento y frente a la fascinación que ejerce. La condena moral, la unión sagrada contra el terrorismo transcurren junto al júbilo prodigioso de ver la destrucción de la superpotencia mundial. Y mejor verla destruirse a sí misma, suicidarse bellamente. Es ella con su insoportable poder quien, infiltrándose en el mundo, ha sembrado la violencia y (sin saberlo) la imaginación terrorista que habita en todos nosotros.
La historia vista por los perseguidores
Norberto Bobbio .-¿Por otra parte, cuál es el argumento del libro: la "cultura" en Turín, como se lee en el título, o la condescendencia de los hombres de la cultura con el fascismo? ¿Acaso no son dos problemas completamente diferentes? Además, en este centenar de páginas raramente se deja entrever cuáles fueron las condiciones de vida en un Estado policiaco, sobre todo para los intelectuales y periodistas que no podían desarrollar su trabajo sin tener la credencial del partido fascista. De esta manera, se termina por invertir la relación entre la víctima y el perseguidor. Fabio Levi escribió en este mismo periódico [La Stampa] acerca del pobre judío fascista que terminó en un campo de concentración: "Si, por ejemplo, muchos judíos fueron inducidos al bautismo por la persecución racial, ¿a quién se debe atribuir la responsabilidad de aquel acto: al convertido o a su perseguidor?"
Sobre el fascismo
Norberto Bobbio .-
Pasar como fascista entre los fascistas y como antifascista entre los antifascistas. O bien, y lo digo para suponer una interpretación más benévola, era un desdoblamiento apenas consciente entre el mundo cotidiano de mi familia fascista y el mundo cultural antifascista. Un desdoblamiento entre mi ser político y mi ser cultural. Vivía mi pasión por la filosofía del derecho, seguía a mi maestro Gioele Solari, intachable antifascista. Me reunía con Piero Martinetti cuando ocupaba el puesto de secretario de redacción en la Revista de Filosofía. Frecuentaba las tertulias antifascistas y participaba en la Fundación Einaudi en 1933. En fin, no hacía caso de aquel fascismo progresivo que satisfacía las ambiciones de orden reclamadas por la vieja derecha liberal."
Rusia: el capitalismo de la nomenclatura
Gerardo Bracho.-Al iniciar la Perestroika y prometer un auténtico socialismo hace más de quince años, Mijail Gorbachov identificó a la burocracia (o en su versión soviética: la nomenclatura) como la capa social que, al ver en peligro sus privilegios, opondría la principal resistencia a su revolución desde arriba.(1) Medio siglo antes, en los años treinta, León Trotsky había advertido que la burocracia soviética se había convertido en una nueva clase dirigente. A su juicio, el stalinismo era el resultado de una contrarrevolución burocrática que había expropiado a los obreros y se había convertido en la dueña colectiva de los medios de producción. Optimista, anunciaba la inevitabilidad de una nueva revolución política dentro de los marcos del socialismo. Gorbachov no se inspiró en León Trotsky sino en la Nueva Política Económica de los años veinte y en sus artífices, Lenin y Bujarin. Pero compartía con Trotsky una buena parte del diagnóstico sobre la realidad soviética: el stalinismo representaba la corrupción del socialismo, el cuál sólo podría sanearse mediante una verdadera revolución.
La transición: esa metáfora calva
Jorge G. Castañeda, Roger Bartra y Claudio Lomnitz
.- Los usos que se infieren de la noción de transición en México suelen apelar más a una retórica de la ilusión, a un espejismo, que a una realidad en curso. ¿No es acaso una metáfora vacía que nubla lo que está sucediendo en la práctica? ¿Qué tanto deforma el horizonte de percepciones al tratarse de un término "trasterrado" de otras experiencias? Una cosa es emplear nociones comparativas para el análisis; otra muy distinta, postular la realidad a partir de una comparación, más aún en el caso mexicano que se halla tan distante de los otros. ¿No habría que producir o emplear otras categorías más adecuadas para describir lo que está ocurriendo?
Acción, decisión, sujeto
Emilio de Ipola .- Si, como sostiene el pensamiento filosófico y político posmarxista y posestructuralista, el sujeto se constituye en el acto mismo de la decisión; si, según una ya repetida fórmula de reconocimiento, el sujeto no es sino el nombre de la distancia entre la estructura indecidible y la decisión, se dirá que no es menor reproche el que dirigimos a ese pensamiento haciéndole notar la escasa atención que se ha prestado a la elucidación del concepto mismo de decisión.
La memoria conspicua
Angelo D'Orsi .- En 1934, cuando Mussolini impuso a los profesores universitarios el juramento de fidelidad al fascismo, fue de los pocos que no firmó. Una decisión valiente que se conjugaba con una inteligencia espectacular. Pero además sostengo que Ginzburg heredó de Gobetti un modelo de apertura cultural, una actitud de colaboración intelectual incluso con el adversario político. Su ser profundamente antifascista no le impidió escribir en la revista fascista de Ugo Ojetti. Pero ciertamente no se trataba de una elección ambigua. Estaba convencido de que era lo correcto.
La cultura en Turín entre las dos guerras
Angelo D'Orsi .-Ludovico Geymonat, Norberto Bobbio, los hermanos Galante Garrone, Leone Ginzburg, Massimo Mila, Cesare Pavese, Mario Gromo, Giulio Carlo Argan, Mario Fubini, Mario Soldati, Carlo Dionisotti, Arnaldo Momigliano, Natalino Sapegno, Aldo Garosci y otros protagonistas de la cultura de Turín salieron a la escena intelectual a fines de los años veinte y principios de los treinta. Si ya se habían graduado y formado en esa época, continuarán su Bildung a lo largo de la década e incluso después. Algunos, por caminos diferentes, se alejarán de la ciudad ya sea por elección o por necesidad (una necesidad que en ciertos casos adquiere el rostro del confinamiento o el de la cárcel); todos optarán por carreras intelectuales, académicas o casi académicas, renunciando a cualquier cargo civil dentro del mundo fascista o fuera de él, ya sea por desprecio a los cargos, ya por un auténtico aunque velado disentimiento político, ya por una innegable pasión cultural.
América en blanco y negro
Eric Fassin .- Desde la generación que luchó por los derechos cívicos, conjunción de la esperanza de Martin Luther King y la cólera de Malcolm X, la "comunidad" negra norteamericana parece haberse dividido en una doble realidad: por una parte, surgió una nueva burguesía negra que se benefició de las políticas raciales del stablishment posteriores a los años sesenta (al lado de los yuppies, se hablaba en los años ochenta de los buppies: black urban professionals, no menos deslumbrados por el éxito material que sus colegas blancos); por la otra, se aceleró el hundimiento del subproletariado negro (cifrado en denominaciones como underclass o inner cities), que se debate entre la criminalidad y la prisión, el sida y la droga, la desintegración familiar y la desmoralización. Cornel West vislumbra una relación: sin que lo uno explique a lo otro, el cinismo de los primeros alimenta la desesperación de los segundos. En este sentido, West responsabiliza a las élites por no asumir su papel natural de leadership.
Crítica a la política del vacío
Ferenc Fehér .-
El ámbito de la política moderna ha sido constituido por una serie de invenciones. La primera de ellas fue la invención de la "sociedad". Las denominaciones mas tempranas del conjunto de los asuntos y los ámbitos humanos ("mundo", ciudad-Estado, el reino del hombre frente a la ciudad de Dios) eran muy diferentes entre sí por sus disímbolos significados, pero tenían algo en común: lo que nosotros, modernos, llamamos "sociedad" (frente al "Estado") permanecía indistinguible en ellas. Autoridad y norma pueden tener más o menos cabida dentro del aristotelismo, pero éste no conoció (ni procuró) distinción alguna entre "Estado" y "Sociedad". (Llamar a las diversas etapas del mundo premoderno "sociedades" y estudiarlas por sí mismas, con independencia de sus "Estados", es uno de esos abusos -carentes de sentido crítico- de las estrategias que la modernidad aplica a lo premoderno y que es preciso revisar).
Los bordes críticos del sistema
Antonio García de León .-En este encadenamiento, la rebelión de Chiapas surge en 1994 como la expresión última de una serie de conflictos que se maduraron localmente, en uno de los bordes más críticos del sistema, por lo menos durante veinte años. En ella desembocaron varios procesos de resistencia local al autoritarismo, al caciquismo y a la sangrienta represión ejercida por el Estado contra el movimiento indígena y campesino de la región. La sublevación aparece así como el último recurso el de las armas, ante la imposibilidad de abrir otras vías a la participación política: de allí que el conflicto generado sea más de naturaleza política y social, incluso ciudadana, que estrictamente militar.
Veinte de diciembre
Veinte de diciembre/II
Héctor Guillén.-Durante varias décadas el sistema financiero mexicano se caracterizó, según los términos de Mc Kinnon y Shaw, por un alto grado de constricción financiera. La Secretaría de Hacienda y Crédito Público y el Banco de México regulaban el desempeño de las instituciones privadas de crédito a través de tres mecanismos: 1) Las reservas obligatorias se traducían en crédito sin costo o a bajas tasas de interés en favor del sector público; 2) un sistema de "encuadre selectivo" determinaba el control del crédito que obligaba a los intermediarios financieros a destinar una parte de sus carteras de préstamo a la agricultura y a las empresas pequeñas y medianas, y 3) las autoridades fijaban las tasas de interés pasivas y activas que se mantuvieron en un nivel estable durante periodos prolongados. En estos años, el mercado de valores desempeñó un papel limitado y, en la práctica, no existían las operaciones de open market. La política monetaria se guiaba por el financiamiento que el Banco de México otorgaba al sector público y a la tarea de ajustar las reservas obligatorias.
La esperanza de lo incierto
Luis Hernández .- La insurrección zapatista surge cuando el marxismo, la emancipación, la libertad y la humanidad no son ya un solo proyecto. Si la caída del Muro de Berlín significó el fin del sueño soviético, la crisis del Estado de bienestar, el fin del pleno empleo y la destrucción de las redes de seguridad social expresan el agotamiento de los paradigmas socialdemócratas. Si en algún momento de las luchas emancipadoras, nacionalismo e internacionalismo llegaron a ser expresiones de un mismo proyecto, la Realpolitik del antiguo bloque socialista y su instrumentalización de la solidaridad internacional para fines particulares, hizo que uno y otro marcharan irremediablemente separados.
El PRD: la errancia continua
Norbert Lechner, Mauricio Merino, Lorenzo Meyer, Enrique Semo, Demetrio Sodi.- Hasta hace poco la política estaba relativamente acotada por el sistema político. Las instituciones políticas marcaban el campo de la política y eso permitía distinguir entre la esfera política y la no política. En la actualidad la política desborda el marco institucional del sistema político; y lo desborda desde "abajo" y desde "arriba". Desde "abajo": las iniciativas ciudadanas, la sociedad civil actual por ejemplo, o el conjunto de presencias ciudadanas que constituyen digamos una "zona gris" que no es directamente política (en términos de los partidos o de las instituciones políticas), pero que tampoco podría llamarse apolítica o social. Desde "arriba": otra "zona gris" en la que está prosperando una informalización de la política desde "arriba" se debe a si se me permite llamarles así las nuevas redes políticas (en inglés: networks).
El EZLN y Chiapas
Carlos Montemayor.- La disposición de comunidades enteras para apoyar un movimiento así, al menos con el silencio, la provocan y explican agitadores sociales muy evidentes en Chiapas: el hambre, el despojo, la represión, la cerrazón de autoridades políticas y judiciales, la presión de ganaderos y terratenientes. Casi 80% de la población de las zonas en conflicto no tiene drenaje, agua entubada y potable, luz eléctrica, sistemas hospitalarios, comida. Debíamos comprender ya que la extrema pobreza puede alguna vez marcar la disposición a la violencia.
La guerrilla en México hoy
Carlos Montemayor.- La caracterización de los movimientos guerrilleros desde la perspectiva oficial forma parte ya de una estrategia de combate y no de un análisis para comprenderlos como procesos sociales. Un gobierno establecido se ve obligado a definir estos conflictos desde su perspectiva de autoridad. Tal perspectiva postula un reduccionismo constante que confunde y elimina características sociales indispensables para entender políticamente los movimientos armados y para plantear su solución a fondo. El razonamiento oficial tiende a apoyarse no en una comprensión de la naturaleza social del conflicto, sino en la necesidad de reducir al máximo los contenidos sociales y sus motivaciones políticas o morales. En la medida que se reduzcan al mínimo estos datos de causalidad social, se favorece la aplicación de medidas solamente policiacas o militares.
La izquierda mexicana: lo uno y lo diverso
Carlos Monsiváis.- ¿Es posible hablar de una "mentalidad homogénea" en la izquierda partidaria? Por lo menos de 1919 (la fundación del Partido Comunista Mexicano) a nuestros días, sí es evidente una expresión dominante, única en los momentos de crisis se vuelve única. Lo homogéneo viene de la profesión de fe marxista, de la creencia en la versión soviética del socialismo, del culto a la Revo-lución. En los veinte y en los treinta la meta es la condición del bolchevique, recio como el acero, abnegado, dispuesto a darlo todo por el Partido (así, a secas) que es la vanguardia de la humanidad, el depositario a través del centralismo democrático de la sabiduría colectiva. Son numerosos los testimonios de entrega, de interpretación religiosa de la militancia. De modo obvio, el sectarismo es preocupación religiosa por la ortodoxia, por el acatamiento estricto de la doctrina del materialismo histórico.
México desde el 11 de septiembre
Carlos Monsiváis.- Y aquel día, el primero del Siglo de la Enorme Desconfianza, se congregaron algunos desastres de la naturaleza urbana: las llamas, el polvo, la caída de los desafíos al cielo, el cascajo, el pánico que es el estrépito de la sobrevivencia, y el fluir volcánico de lo inaudito.
Y del encuentro de lo profundo del rencor y de lo sólido de la alta tecnología surgen las bestias mitológicas, los jinetes inesperados a esas horas y en esas ciudades: el odio que es una religión sólo hecha de sacrificios, la arrogancia que es el dogma de las estructuras que se "inmortalizan" a sí mismas, la decisión de unos cuantos de ofrendar su vida para que muchos otros no los sobrevivan y para herir de muerte a los símbolos tan antropomórficos.
Seis de julio
Julio Moguel.- El mismo día y a la misma hora en que Carlos Salinas de Gortari celebraba la entrada de México a la "modernidad conquistada" con el Tratado de Libre Comercio de Norteamérica, no menos de cinco mil indígenas armados tomaban varios pueblos y ciudades del estado de Chiapas. El 1 de enero de 1994 la insurrección sacaba de su letargo al México bronco. La mayoría de los mexicanos descubría que detrás de los deslumbrantes fuegos de artificio del salinismo existía otro país: el de la pobreza y la marginación, el caciquismo y el atraso, la represión y el racismo. Siguieron otros acontecimientos políticos que completaron la labor del desencanto. El asesinato de Luis Donaldo Colosio, candidato priísta a la presidencia de la República, así como el de Francisco Ruiz Massieu, secretario del PRI en aquel entonces, sumergieron a la clase política (según algunos observadores) en la crisis más profunda de su historia.
Las claves del zapatismo
Julio Moguel.- El Ejército Zapatista, que se va formando al amparo de la selva y la noche, y que encuentra sus claves de "clandestinidad" en el hermetismo de la cultura y de las lenguas indias, es desde su origen un ejército de jóvenes, pues recoge en fértil cosecha lo mejor de una nueva generación de pobladores cuyo denominador común es que "no tienen futuro". No es sólo que la pobreza de la región haya alcanzado un punto extremo, sino que todas aquellas opciones productivas y de vida que en años anteriores aparecieron en el horizonte de pronto se encuentran canceladas: la tierra se ha erosionado y los sistemas tradicionales de cultivo han dado de sí, por la pequeñez primaria de las posesiones, por la multiplicación de las bocas y la imposibilidad de abrir nuevas áreas a la colonización; el precio del ganado cae en picada al iniciarse los años noventa, tanto como lo hicieron las cotizaciones del café desde 1989; se establecen prohibiciones a la explotación forestal, con una ley de veda que afecta principalmente a los pequeños campesinos; algunas organizaciones campesinas de la región entran en crisis o se corrompen.
La reunión
Ugo Pipitone .- Se trata de saber, dijo, en qué punto estamos después de tantos naufragios, qué aprendimos, si es que lo hicimos, y si tenemos algunas ideas comunes sobre la refundación cultural de esa cosa, la izquierda, que en la historia de México ha sido más un fenómeno de feligreses de varios cultos en la contemplación de sus propios exclusivos ombligos, que un fenómeno de masas. ¿Podría hacerme cargo de una ponencia de quince minutos para introducir la discusión sobre los temas de economía internacional? Mi respuesta fue no. La cosa no me atraía sobremanera. Pero la respuesta también fue sí: me interesaba conocer el mood de los intelectuales de ese archipiélago fantomático que es la izquierda mexicana.
El oficio del poder
Ricardo Pozas Horcasitas .- Este doble proceso, que combina crisis de régimen político nacional con el final de una época mundial, genera cambios radicales en las normas y procedimientos institucionalizados que regularon durante "sexenios" las formas establecidas de lucha para arribar y conservar el poder político. Tales transformaciones han roto el ritmo en los tiempos de la política, en el que se asentaba la disciplina característica de la "capa dirigente mexicana" y la han llevado a la inmovilidad subordinada a la tecnocracia, (que es la representante de la globalidad en el Estado nacional), provocando la fractura de su cohesión y la pérdida de identidad con la que se dirimía el conflicto y se copaba a la disidencia, hasta el grado de llegar a autoidentificarse como una "familia" (revolucionaria), en donde la consanguinidad del poder atemperaba las diferencias entre los integrantes de la coalición gobernante.
Variantes de la igualdad de oportunidades
John E. Roemer .- Entre la ciudadanía de cualquier democracia avanzada, encontramos individuos con opiniones diversas sobre lo que es necesario hacer para propiciar cierta igualdad de oportunidades; opiniones que van desde la concepción no discriminatoria, en un extremo, hasta la intervención social para corregir todo género de desigualdades, en el otro. En cualquier caso, todas comparten la premisa de que el principio de igualdad de oportunidades exige en algún momento que el individuo se haga responsable de la consecución de tal igualdad, así sea un determinado nivel escolar, la salud, el nivel de empleo o salario o el bienestar del que hablan los economistas. En el concepto de igualdad de oportunidades hay un "antes" y un "después": antes de ingresar a competir deben igualarse las oportunidades, incluso mediante una intervención social si es necesario; pero una vez en competencia, los individuos han de asumir plenamente su responsabilidad. Las distintas concepciones de la igualdad de oportunidades pueden clasificarse de acuerdo con el lugar en el que ubican el umbral a partir del cual los individuos asumen esta responsabilidad.
El cansancio de México
Macario Schettino .- Es importante, sin embargo, recordar lo que era México en la década de los veinte y ubicarlo asimismo en el entorno internacional imperante en esos años. En 1920 México contaba con apenas 15 millones de habitantes, menos de los que a fines del siglo viven en la zona metropolitana de la ciudad de México. Pero no sólo eran menos que ahora, sino significativamente distintos. Sólo leía y escribía (mal o bien) 35% de la población, y estudiaba primaria apenas 6%. Más allá de ello sólo lograba llegar uno que otro, que ostentaba con orgullo su título de bachiller. Profesionistas liberales, muy pocos: médicos, abogados, ingenieros. Algún científico y muchos maestros.
Chiapas: el peso insoportable
Enrique Semo.- Otro de los problemas que plantea la experiencia chiapaneca es el de la relación entre democracia y violencia o, en otros términos, la legitimidad y la viabilidad de la lucha armada en la actual transición a la democracia. Hay quien considera que entre violencia armada y democracia existe una contradicción insoluble. La historia no les da la razón. En el origen de la democracia hubo momentos de violencia necesaria. La democracia norteamericana sólo pudo consolidarse con la ayuda de una larga guerra de liberación contra el absolutismo inglés, y la francesa le debe mucho a la toma de la Bastilla por el pueblo de París y a la guerra contra la intervención extranjera. La de Centroamérica hubiera sido imposible sin marxistas-leninistas que desgastaran la soberbia de las oligarquías locales. Luego, la democracia ha debido ser defendida con las armas en la mano, como en la guerra civil española o en la resistencia contra la ocupación fascista en Europa Occidental.
El PRD entre la izquierda y el populismo
Enrique Semo.- Comparado con los espacios que ocupaba la izquierda independiente y los sectores del nacionalismo revolucionario en 1986, el avance es incuestionable. Apoyados en esos logros, algunos dirigentes acostumbran decir que "el PRD es un partido de vencedores". El problema es el criterio con que se miden los avances y los retrocesos, las victorias y las derrotas. Desde una posición estrictamente instrumental, el balance es muy positivo. Y sin embargo, el PRD está lleno de interrogantes. Su carácter actual es ambiguo y su futuro está cargado de incógnitas. Para las corrientes provenientes de la izquierda independiente, el balance es mixto. Algunos de sus componentes albergaron durante décadas el sueño de un partido de masas y ese sueño se ha hecho realidad. Pero el nuevo partido no se presenta como una continuidad de su proyecto socialista y de su adhesión a la vía revolucionaria, sino como una ruptura.
Días aciagos
Ilán Semo.- Desde la crisis de 1982, las élites que han conducido al Estado dieron la espalda a este frágil (aunque probado) principio de identidad. En una carrera guiada en parte por el frenesí y en parte por el delirio, el país fue (textualmente) cautivado por el espejismo de hacerse un lugar, en tan sólo unos cuantos años, entre el puñado de naciones centrales que dominan a la economía y a la cultura del mundo contemporáneo. Se perdieron las proporciones y se olvidaron las realidades. El impiadoso experimento concluyó en un penoso y estrepitoso espectáculo. Secuestrado por su propia omnipotencia, el Estado fue llevado a sacrificar los finos hilos que hicieron posible un régimen de estabilidad política y movilidad social relativa (muy relativa) a cambio de un fata morgana que se evaporó en un abrir y cerrar de sexenios. El sistema político, que data de 1946, se halla en el dilema que debe enfrentar toda criatura que ha prolongado su vida más allá de los límites de la biología y la cordura: el anquilosamiento.
.Juicios sobre la globalización
Amartya Sen.- El progreso global de la ciencia y la tecnología no sólo no ha sido un fenómeno exclusivamente occidental, sino que muestra desarrollos globales esenciales en los cuales Occidente ni siquiera aparece. La impresión del primer libro del mundo fue un evento esencialmente global. La tecnología de la imprenta es un logro que debe atribuirse enteramente a los chinos. Pero el contenido provino de otro lugar. El primer libro impreso fue un tratado hindú en sánscrito, traducido al chino por un hombre de origen medio turco. El libro, Vajracchedika Prajnaparamitasutra (que a veces se refiere como "El diamante sutra"), es un viejo tratado de budismo. Fue vertido del sánscrito al chino en el siglo V por Kumarajiva, un académico de origen medio hindú y medio turco que vivió en la parte oriental de Turkistán llamada Kucha, y que más tarde emigró a China. Su primera impresión data de cuatro siglos después en 468 d.C. Esta historia, que incluye a China, Turquía e India, expresa una forma de globalización en la que Occidente estuvo absolutamente ausente. |
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